El olvido ha conseguido filtrarse por alguna rendija.
Nada puede alejarlo. Quería decirlo todo.
Es imposible. la mayor parte de las cosas se
escurren calladamente hacia la muerte.
Amos Oz
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Fatima

Nací en un pueblo donde los sonoros silencios del mar fueron mi cotidiana canción de cuna. Un viejo calamar me enseñó a leer y, con su tinta, a escribir. Me enseñó muchas cosas, entre ellas, que la hache sabe mucho del silencio, que la coma sirve para ir más despacio, el paréntesis para tomarse un descanso y el punto final para las despedidas. Con el tiempo, me aficioné a jugar con las palabras y las imágenes. Descubrí que la fantasía es un instrumento para conocer la realidad y que a través de la imaginación podemos jugar a: sentirnos un pirata, un superhéroe, un caballo o un mago, incluso podemos volar como los pájaros o sumergirnos como los peces. Escribir me da la posibilidad de sentirme creadora del universo, aunque éste se limite al que contiene a los personajes… también me da la posibilidad de soñar lo que quizás nunca se hará realidad , haciendo partícipes de mis sueños a quienes comparten conmigo lo escrito.
Yo también lo creo así… y que intuirlo condiciona la vida.
Un saludo
Yo creo que todas las cosas se escurren calladamente, aunque no lo sepan, no lo quieran saber, o lo sepan, hacia la muerte.