Ayer en la biblioteca infantil vi un cartel con el lema: Si no lees, no pasa nada…Deja que te ocurran cosas. Se trata de una campaña a favor de la lectura y de escritura, creo recordar que el cartel era de la editorial Everest . En él había escrito un decálogo que propone dicha campaña a los adultos para estimular la lectura en pequeños y jóvenes, y como nunca está de más recordar lo que ya sabemos aquí os lo traígo:
1. Dejemos que lean y escriban textos, como saben, desde que son pequeños.
2. Respetemos sus aprendizajes. Leamos con ellos y comentemos juntos lo que estamos leyendo.
3. Evitemos interrogarles sobre lo que no han entendido.
4. Leer y escribir distintos textos es la mejor manera de aprender, aun equivocándose.
5. Valoremos que, cada uno, a su ritmo y con las posibilidades que le brindan sus experiencias, desarrollan sus capacidades.
6. Propongámosles situaciones en las que necesiten usar el mundo escrito.
7. Leer a escritores diversos y escribir para lectores específicos.
8. El silencio (no impuesto) es un contexto apropiado para leer.
9. El aprendizaje no empieza ni acaba en la escuela.
10. Escribir desde pequeños es una apasionante manera de llegar a ser grandes lectores.
No hay etiquetas para esta entrada.
Me parece una buena idea…
FranciscoÚltimo post en el Blog de…Corrupción y amistades peligrosas
Completamente de acuerdo, la lectura es un estímulo mayor para la imaginación y la vida.
Sí, gracias a la lectura podemos vivir muchas vidas y viajar hacia lugares desconocidos ; ).
Un abrazo
Es interesante la insistencia en respetar los ritmos. A mi me parece importante la idea de leer para disfrutar. Hoy día todo debe tener una finalidad práctica y rápida. La lectura -y la escritura- es uno de los pocos espacios donde uno puede aún abandonarse. Ese abandono al disfrute abre los sentidos para aprender. Y si a nosotros nos gusta evadirnos entre páginas, dejemos que los peques también lo hagan.
Javier, estoy de acuerdo. Ahora con el plan de lectura que hacen en los colegios da gusto; un montón de libros para escoger. En mi época de estudiante o te leías el que te mandaba el profesor (sólo un libro) o te buscanas la vida para parecer que lo habías leído. Nunca me gustaron las lecturas obligatorias, no por que escogieran mal los libros sino por ser obligatorias.
Saludos