Hoy celebro un feliz no cumpleaños con un libro muy especial de Pablo Neruda ” Estravagario”. Creo que a veces nos es imposible explicar el porqué unos versos sí y no otros nos producen un bienestar “único y especial”. Es la capacidad que tiene el arte, transmitir y provocar sensaciones fuera de toda razón.
Maribel en su blog Ocurrió en febrero colgó un poema de Pablo N. titulado Al pie desde su niño, poema que me fascinó, y a su vez yo colgué en este blog. Triana se sintió embrujada por él y como consecuencia buscó el poemario al que pertenecía “Estravagario” en toda Sevilla, y aunque yo también lo busqué…no lo encontré . Resumiendo: hoy puedo disfrutar de un espléndido libro gracias a la generosidad y caminata de Triana a la que desde aquí le doy mil gracias. Me hubiera gustado colgaros el primer poema ,que tiene una bonita composición de los primeros versos, sin embargo aquí se me alinearían y perderían gran parte de su encanto. Así que os cuelgo el segundo poema del libro y sobre todo espero que disfrutéis con él.
Pido Silencio
Ahora me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.
Yo voy a cerrar los ojos.
Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raíces preferidas.
Una es el amor sin fin.
Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.
Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.
En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.
La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
Yo cambio la primavera
porque tú me sigas mirando.
Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.
Ahora si quieren se vayan.
He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.
Pero porque pido silencio
no creo que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.
Sucede que soy y sigo.
No será, pues, sino que adentro
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.
Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.
Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.
Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.
Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.

Pues os felicito a ambas por esa búsqueda del poemario y sobre todo por haberlo encontrado, sin duda habrán valido la pena las caminatas de Triana y tus desvelos por conseguirlo si los poemas que contiene son como el que mencionas y éste que nos pones, que también es una pasada.
“Pero porque pido silencio
no creo que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme…”
Ahí es nada.
Un abrazo.
¡Qué belleza! ¡Gracias, Fátima!
Mereció la pena la caminata, te lo aseguro, es una delicia todo entero el poemario, pero lo mas gracioso del tema, es que habíamos ido unas amigas a la visita de Santa Clara, cuatro, y estuvieron ojeandolo, pero como yo me quedé con los dos unicos ejemplares que pude encontrar, cada uno en un sitio, las tengo locas buscandolo por el resto de librerias que me quedaban por mirar en Sevilla….
Un beso.
Maribel, iré colgando alguno más – son todos los poemas preciosos-
Porfirio, me alegro que te guste ; ).
Triana, aprovecharé este fin de semana para leerlo completo. Pobres amigas…, aquí no tenían constancia de que existiera ese poemario, es más me comentaron si no sería el título de alguna parte interior. Pues no, es un título ; ).
Abrazos triplicados.
Si, eso me dijeron a mi en La casa del libro, que si no seria una parte de otra obra… menos mal que soy muy burra, ya te lo dije.
Besos.
Pues sí, jajajjajaj la constancia simpre tiene un premio ; ).
Un beso