García Márquez y la escritura.
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jun 242008
Os cuelgo algunos de los consejos que dio García Márquez para aquelllos que aspiraban a ser escritores.
Advertencias de un escritor:
1. Una cosa es una historia larga, y otra, una historia alargada.
2. El final de un reportaje hay que escribirlo cuando vas por la mitad.
3. El autor recuerda más cómo termina un artículo que cómo empieza.
4. Es más fácil atrapar un conejo que un lector.
5. Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad.
6. Cuando uno se aburre escribiendo el lector se aburre leyendo.
7. No debemos obligar al lector a leer una frase de nuevo.
Etiquetas: Libros1. Una cosa es una historia larga, y otra, una historia alargada.
2. El final de un reportaje hay que escribirlo cuando vas por la mitad.
3. El autor recuerda más cómo termina un artículo que cómo empieza.
4. Es más fácil atrapar un conejo que un lector.
5. Hay que empezar con la voluntad de que aquello que escribimos va a ser lo mejor que se ha escrito nunca, porque luego siempre queda algo de esa voluntad.
6. Cuando uno se aburre escribiendo el lector se aburre leyendo.
7. No debemos obligar al lector a leer una frase de nuevo.
14 Respuesta a “García Márquez y la escritura.”
Comentarios (14)


Son consejos muy sabios, conviene hacerle caso a García Marquez. Un abrazo.
Cierto. El punto que no me queda muy claro es el 2, no entiendo lo que quiere decir.
Un abrazo
Pues posiblemente quiera decir que no hay que dejar nada a la improvisación, la escritura es un trabajo y como tal necesita ser, al menos, diseñado con antelación. En cualquier taller literario nos dirían que cuando se empieza a escribir una historia hay que tener claro qué queremos contar, cómo, qué personajes vamos a utilizar, cómo son, y también cómo acaba el cuento (esto es teoría luego hace uno lo que le da la gana pero en fin…).
En cualquier caso yo también pienso que los finales se tienen que tramar con antelación, si no al principio, porque la historia todavía no tiene desarrollo, a la mitad, como dice García Márquez, y es que los finales buenos pueden hacer buena una obra mediocre.
Yo, por ejemplo, en el punto 3 cambiaría “autor” por “lector”.
¡Ah! me extrañaba que según García Márquez el final se tenía que saber hacia la mitad, cuando en mi opinión debiera saberse desde el principio más o menos hacia dónde uno/a se dirige.
Respecto al punto 3, puede que sea una errata, aunque yo tomé así este texto. No tiene mucho sentido “autor”, porque éste recuerda todo jajajaj de tantas veces que lo repasa.
Un abrazo
Hola. Nunca había leído esto. Es muy interesante y eso que he sido profesor de creación literaria. ¡Oye! Que entro todos los días en tu Blog, pero no me da tiempo a dejarte comentarios porque tarda mucho en cargarse.
Francisco
Hola Francisco, como dice el anuncio: hay tantas cosas por aprender…, así que nada menos y nada más que profesor de creación literaria. Mmm no estarían mal una aportación al tema y consejos
¡todo sea para mejorar!.
Me alegro que sigas vistandome, eso es que te sigue gustando. Yo también acostumbro a entrar en tu blog y dejo pocos comentarios…tranquilo, internet se come mucho tiempo y hay que economizarlo. A mí no me tarda en cargar la página, sin embargo no eres la primera persona que me lo dice, prueba a hacerlo entrar con el explorer, con el mozilla tarda un poco.
Un abrazo
Bueno, Fátima, como sabes yo escribo de cuando en cuando y a mi entender en el segundo apartado lo que se quiere decir es que el final debe empezar a tramarse hacia la mitad de la obra; es decir, la primera mitad sería para la presentación de personajes y el hilvanado de una trama mientras que en la segunda el autor ya comienza a mover los hilos y así desenredar poco a poco, ora con un comentario de cierto personaje, ora con un inesperado suceso…, ese conflicto o asunto que sostiene, a modo de columna vertebral, la obra.
En cuanto a la manera de escribir, hay quien es partidario de dejarse llevar por los personajes y hay quien no se sienta ante un papel si antes no ha escrito la obra en las paredes de la mente, lo cual es mi caso, y lo cierto es que soy imcapaz de comprender a los que defienden la improvisación, pues personaje nace siendo un algo abstracto (en un primer momento tiene, como mucho, unos rasgos físicos, un nombre, una ocupación…) por lo que éste no llega a tener una verdadera existencia hasta que el propio autor le obliga a interactuar con el entorno, entorno, por otra parte, que también es ficticio. Un relato de, por ejemplo, ocho páginas puede no ser más allá de cinco minutos de la vida de una persona pero, y eso es bien cierto, a lo largo de esas ocho páginas ha de contarse algo más la mera descripción de la fisonomía de aquél; esto es, un personaje nada es sin un asunto y un asunto nada es si no hay una raíz que lo genera y un algo que, aunque sólo sea mínimamente porque también hay finales abiertos, que lo concluye. En fin, Fátima, que el tema es largo y está de más pretender dar lecciones a nadie. En cuanto a García Márquez, bueno, de él también habría mucho que decir. Y de Cela. Y de Cohelo. Pero mejor para otro momento. Ah! como ya he dejado atrás la etapa del color, tengo pensado coger de nuevo la pluma y dar fin a un par de cuentos, infantiles esta vez, que no cesan de revolotear por la azotea. Un abrazo.
Hola Ana, pues sí, el punto dos pudiera entenderse así, aunque si se es quisquilloso se podría decir que desde el principio un escritor está encaminando su texto hacia el final ¿no? porque en realidad todo lo que se presenta tiene un fin, un sentido en una dirección. Los personajes se presentan con un fin en sí mismo…no sé quizá estoy divagando. No es cuestión de dar lecciones, sino de intercambiar opiniones, lo cual está muy bien para todos/as y, en este aspecto, se agradecen mucho las tuyas.
Ja, ja, ja me has dejado con las ganas de saber lo que comentarías sobre Cela, Cohelo, García Márquez y, como a mí, me imagino que a más de un lector/a del blog, así que cuando te apetezca no dudes en explayarte, que con ganas te leeré.
¡Ánimo con esos cuentos infantiles que tienes pendientes! . En breve, tengo la intención de ponerme de nuevo a escribir alguno, hace poco acabé una novela infantil que me ha dejado “seca” y necesito tomarme un descanso.
Y cambiando de tema ¿sabes si este año convocan el premio de Ana De Valle? Quisiera presentarme y no he leído nada que indique que lo hayan convocado.
Un abrazo
Por supuesto que cuando coges lápiz y papel (teclado, que dirían muchos) ya te estás encaminando hacia un final de historia, pero el asunto por lo general comienza a perfilarse después de unas cuantas páginas, cantidad esta que depende de si la obra en cuestión es cuento o novela. Lo que en realidad quería dar a entender con todo ese rollo es que García Marquez aconseja empar a desarrolar lo que luego será el clímax y posterior final más o menos hacia la mitad de la obra; lo cual, sin duda, tiene bastante sentido porque de ese modo el autor estará haciendo lo posible por evitar que el lector cierre el libro para no volver a abrirlo. “La catedral del Mar” de Ildefonso Falcones, por ejemplo, comienzas a leerlo y te atrapa con el tema del feudalismo y posterior huída hacia la gran ciudad; pero la historia decae cuando el protagonísta queda huérfano, comienza a trabajar en la catedral, surge ése primer amor de adolescencia…, un puñado de páginas con una redacción lenta en que apenas la historia avanza hacia ningún lugar y aproximadamente hacia la mitad del libro, justo ahí, el interés resurge con el tema de la inquisición: una obra expléndida, sin duda. Y lo mismo sucede con los relatos y los cuentos infantiles, no así con los hiperbreves, pues bien se puede afirmar que estos están sujetos a una métrica diferente.
En cuanto a premio Ana de Valle, no estoy muy al día de las fechas en que se convoca y entrega, lo que sí es que ahora sólo va dirigido a la poesía y estos últimos años solía entregarse para conmemorar el día de la mujer trabajadora. En cualquier caso, si te interesa puedes informarte en las oficinas que tienen en el segundo piso del Palacio de Macua, calle de la Cámara. Ya me contarás si al final te animas.
Está claro que las obras llevan una estructura que funciona, como se dice: nudo, desarrollo y desenlace.
Todavía no leí el libro de La Catedral del Mar, ahora que ya estoy de vaciones… puede que toque.
Pues me acercaré a preguntar, no creo que abran por la tarde ¿verdad?, animada estoy
Un abrazo
Hola Fatima: Supongo que Gabo en el punto 2 esta pensando más como periodista ( ya sabes sus años en este oficio) que como escritor sin más. Si un periodista no sabe el final de la historia, dificilmente habra llegado a la mitad del articulo.
Aprovecho para decirte que por suerte viajo sin reloj, desde que abandone el fotoperiodismo activo. Hoy estoy más cerca de “Cronopios y de Famas”.
Un saludo
Hola Javier, me imagino que la mayoría de las personas que escriben tienen un guión previo… aunque muchas veces se hagan variaciones porque la historia lleve por otros derroteros.
Bonita alusión la de “Cronopios y Famas”, aprovecho a poner un link por si a alguien le apetece leer algunos cuentos del libro de Historias de Cronopios y de Famas del fantástico escritor Julio Cortázar
http://www.literatura.org/Cortazar/Cronopios.html
Un abrazo
me interesa mucho lo que dice garcia marquez para mi genio.estoy buscando un taller literario por internet gratuito conoces alguno? gracias un abrazo desde uruguay
Bienvenida Sofía, lamento decirte que no conozco ningún taller literario que sea gratuito…es más, suelen costar un buen dinero…
Un abrazo desde España