Francisco José Peña Rodríguez, filólogo y crítico literario es un estudioso de escritoras de “la generación 2000″ (Lauren mendinueta, Yolanda Castaño, Ana Merino, Vanessa Pérez-sauquillo, Elena Medel, Lola Arias, Marcela Collins, Eunice Shade, Alexandra tenorio…etc ), para que podais comprender mejor en qué consiste el fundamento de su estudio a continuación os copio una entrada de su blog Aquí donde él mismo lo explica, no sin antes agradecerle el interés que muestra por el estudio de mi obra y las palabras que ha dedicado a mis poemas en esta entrada (Aquí).
La “Generación Poética del 2000″
La Generación Poética del 2000 se caracteriza por haber aparecido en el mundo literario desde finales de la década de 1990. Se trata de un grupo generacional activo en nuestros días, compuesto por numerosos nombres que, generalmente, han ido apareciendo en diversas revistas literarias en Internet: Los Noveles, Marca Acme, Revista Axolotl o Letras 5. Pero la definición generacional se ciñe al grupo más activo: la poesía escrita por mujeres, tanto en España como en Hispanoamérica. La definición de Generación Poética del 2000 surgió en los albores del siglo XXI en algunos países de Suramérica como Perú, Argentina o Chile, y tomó cierto impulso cuando yo mismo plasmé la teoría en varios artículos que han sido publicados al mismo tiempo (2005-2007) en Argentina, Chile, España, Estados Unidos, Nicaragua y Perú. La crítica literaria hispanoamericana ya se refiere a la Generación Poética del 2000 como la de las voces que tomarán el relevo de los “novísimos” de los años setenta y ochenta. La crítica literaria y periodística acuñó desde 2000 el marbete de Generación Poética del 2000 refiriéndose puntualmente a un grupo de poetas españolas e hispanoamericanas, nacidas entre 1970 y 1985, que se han ido incorporando al panorama literario desde inicios del siglo XXI. De este grupo no quedan excluidas las voces poéticas masculinas, pero resultaría difícil su estudio sin la acotación espacio-temporal y sin la acotación de género. Las poetas de la Generación del 2000, tanto españolas como hispanoamericanas, comparten varios parámetros que marcan la estética de nuestros días y que se explican significativamente desde su obra conjunta: 1) el verbalismo directo, 2) la falta de puntuación -en muchos casos- como trasgresión formal en busca de musicalidad, 3) temas más cotidianos -familia, la ciudad, lo americano e indigenista, los problemas diarios, terrorismo, drogas, sexo…- y desde nuevos puntos de vista, 4) uso del lenguaje estándar, cotidiano e indígena, 5) rebeldía ante las convenciones estéticas y sociales, 6) yuxtaposición de poemas como fórmula de ruptura del poemario clásico, 7) formación universitaria e interrelación con otras disciplinas,
incorporación personal y estética a las nuevas tecnologías, y 9) compromiso social representado en la obra individual de algunas de ellas.


Querida Fátima:
Las denominadas generaciones, más hoy en día, tienen un trasfondo comercial poco ético que nada tiene que ver con la literatura, a mi juicio. Sin más, juntar a Yolanda Castaño con Ana Merino es como contemplar una flor y una patata. La flor, evidentemente, es Ana Merino.
Las generaciones y antologías, subjetivas y arbitrarias, son el claro reflejo del lado oscuro de la literatura: amiguismos, votos prestados, fines comerciales.
Esta es mi opinión.
Saludos
Hola Agustín S. A,
Me imagino que como ocurre en todas las profesiones, hay en determinados temas en que se tienen opiniones totalmente contrarias. está claro que tu forma de entender las generaciones literarias como crítico literario al igual que Francisco distan mucho de parecerse.
Para poder debatirtelo o darte la razón necesitaría datos y conocimientos que no van más allá de una opinión personal- no profesional-, Francisco acostumbra a visitar el blog, espero que sea él quien defienda y argumente la postura contraria a la tuya. ( Supongo que sería muy típico en vuestra facultad este debate como en la mia si el arte era útil o inútil). Es de esperar que ni uno ni otro vais a cambiar vuestra opinión al respecto, pero creo que es muy interesante para quienes leen el blog poder entender esas “diferencias”.
Un saludo
Felicidades por ese pedazo de entrada que te dedica Francisco José Peña, a nadie le amarga un dulce y si es una bandeja de dulces mejor
Gracias Maribel,
Está muy bien el resto de entradas que ha hecho a otras escritoras, especialmente la que ha dedicado a Lauren.
Choca mucho leer lo que escriben sobre una misma, es una sensación muy extraña.
Ayer sin ir más lejos, di con una entrevista -creo que era- a Rosa Montero en la que decía que ella nunca leía las críticas literarias…una postura ¿inteligente?. Daría para un buen tema de debate sobre cual debería ser la postura a tomar más acertada de un escritor frente a las críticas literarias ¿verdad?.
Un abrazo
Amigo Agustín: Entiendo tu postura, aunque no la comparto. Yo jamás he buscado el trasfondo comercial, puesto que he realizado estudios desde un plano puramente filológico con el fin de publicarlo en un entorno estrictamente universitario y literario. Tanto Ana Merino como Yolanda Castaño son amigas mias y tienen todo el mérito del mundo. Individualmente no son comparables, claro, pero sí hay parámetros de la nueva poesía que sí comparten: la deconstrucción del yo poético, la ruptura con la estructura tradicional del poemario clásico, etc. Te recomiendo que te leas mi artículo sobre la Generación del 2000 (en la revista web Letras5 lo encuentras o poniendo mi nombre en Google) y quizá cambies de opinión. Por supuesto que una antología acota, pero yo no me conformo, puesto que cuando lo escribí no conocía ni a Fátima ni a Lauren y ahora las estoy estudiando a ellas. Un saludo, Francisco
Pues es una postura respetable la de Rosa Montero: ojos que no ven (o que no leen) corazón que no siente. Si te das cuenta esa postura de no leer las críticas literarias la mantienen muchos escritores de los que no tienen ningún problema en publicar cuanto escriben y en vender cuanto publican ¿por qué será?
Aunque me imagino que las que no leen son las que se refieren a su persona y obra, supongo que las demás sí.
Maribel, pues no lo sé. Porque llegados a ese punto quizás no les interese leer ninguna crítica, eso dependerá de los motivos por los que ellos deciden no hacerlo; si es porque les afecta o porque consideran que esas críticas no tienen fundamento ¡Lástima de no poder averiguarlo!, quizás Francisco o Agustín S. A sepan la razón que lleva a algunos escritores a tomar esa decisión y no saquen de dudas.
Un abrazo
Hola Fátima. Mi impresión, muy personal por supuesto, es que no quieren enfrentarse a críticas negativas, no pueden considerar que una crítica no tiene fundamento si no la han leído. Otra postura, también bastante saludable, es leer las críticas y pasar de ellas si las consideran injustificadas, es decir, tener la suficiente fuerza personal y moral para que aquello que no tiene ni pies ni cabeza ni argumento que lo sostenga les afecte en lo más mínimo. De alguna manera se trata de saber “descuartizar” la crítica, extraer lo positivo, valorar lo negativo e ignorar lo superfluo. Vaya lío ¿no? Sin duda será mucho mejor que Francisco o Agustín, como expertos, den su punto de vista.
Un abrazo.
Puede, o que sepan que son vulnerables a las críticas. Cuando comenté sin fundamento (no me expliqué bien) me refería a que quizá sepan de ante mano, oídas…etc si ese supuesto crítico tiene sentido común o no. Me imagino que los escritores también critican y juzgan a quienes les critican…
Yo soy partidaria de saber “descuartizar”, pero… ya se verá si con el paso del tiempo sigo opinando lo mismo : ).
Otro abrazo
Yo no soy ni poeta ni crítico literario, solo una lectora que ama la poesía desde que era muy pequeña, aun no sabía leer cuando mi abuelo me leía a Machado y a M. Hernandez y desde entonces nunca falta un libro de poemas en mi mesita de noche o en mi bolsa de viaje.
Dicho esto, y despues de leeros, creo que los criticos estan muy metidos en deshollar cada linea buscando la perfección, creo que en lo que les gusta o tienen algun interés o la imperfección en lo que les gusta menos y/o en escritores con los que no spn afines. Pero como pasa en todo tipo de criticos, sea del campo que sean, estan muy bien para un sector muy limitado, creo que el que tiene la palabra es el lector y al final, el que es bueno, muchas veces en contra de la crítica, es que es considerado así por el que consume su producción.
Un beso grande Fátima.
Sí, estoy de acuerdo. El peso al final lo tiene el criterio del público pero me imagino que en muchos casos basado en lo que otros dicen. No recuerdo dónde (me pasa a menudo jajajja) que decían que lo que era bueno era que se hablara o escribiera sobre uno, que daba lo mismo bien que mal, osea en ese caso si esto es así el peso lo da el ruido que es el que da a conocer a un autor o la obra de alguien conocido.
Otro beso para ti.
Comparto totalmente la opinión de Triana.. Yo no soy escritora, ni poetiza; pero amo los libros, amo leer temas con los que me siento identificada y me puedan aportar, no me fijo en estilos, ni lo que los críticos ven o buscan.
Me gusta deleitarme en la lectura y que me transporte y me llegue sus lineas
a la misma alma si es posible..
Creo que cada escritor debe ser respetado en todo sentido, por que es su manera muy particular el de escribir, es total dueño de sus ideas..
Saluditosss Fátima.. una fiel lectora tuya
Hola Mayie, al igual que tú cuando leo espero que esa lectura me llegue.
En tu comentario abres un nuevo frente: una crítica negativa (entiéndase esta la que no beneficia al nombre del escritor y pone entredicho la calidad de la obra) no tiene por qué ser falta de respeto, aun si fuera con falta de buen criterio y fundamento. Es mi opinión, a ver los demás qué opinan.
; ) otros saluditos para ti.
Uyy nooo Fátima.. a ver si me aclaro.. Para mi la cálidad del escritor
se encuentra en saber llegar al lector.. Lo que no comparto, es poner una obra bajo la lupa.. en mi sentido, no debe existir el escrutinio o críticas..
No sé si me di a entender, es mi opinión muy particular. Salutidos
Ya, Mayie pero los filólogos son los estudiosos de la literatura, digamos que sus críticas son parte de sus estudios. Por supuesto es una opinión respetable ; ). Opinión que esta vez no comparto, yo sí que creo que deben haber críticas literarias, eso sí con respeto.
Un abrazo
Yo creo que la crítica debe existir. La crítica periodística para orientar al lector; lo peor de nuestros días es que este tipo de crítica sirve de jaleamiento del escritor, que puede vanagloriarse pero que recibe generalmente esos elogios de un amigo. Por otro lado, debe existir la crítica filológica y universitaria, a la que yo me dedico. Sin ella no se puede realizar la exégesis de la Literatura ni de la obra del autor y, obviamente, sin ella no se puede escribir la Historia de la Literatura.
Hola a todos, muy bueno este debate que se ha abierto. Vamos por partes: 1). estimado Francisco, leeré el artículo que mencionas, aún no he podido hacerlo y comentaremos sobre ello. Aprovecho para añadirte: la deconstrucción del yo o romper las formas clásicas, creo q son obviedades hoy en día. El poeta es el creador más impersonal q existe, “yo es otro”, ya sabes (Rimbaud), como diría Mestre, el poeta es un taxista q lleva a la gente donde la gente quiere ir.
2). Me alegra Francisco que estés estudiando a Fátima u otras voces. Te creo cuando dices que tus intereses no son comerciales. Por eso te invito a mencionar a otras muchas autoras que ni siquiera han publicado más allá de internet. Seguramente tengan mucho más mérito que, para mí, la sobrevalorada Yolanda Castaño. Creo q Yolanda debería presentarse al Planeta, como Maria de la Pau Janer, seguro q lo gana, ambas son muy guapas, pero poco más. Poco más en comparación con otra mucha gente que no tiene sus oportunidades de hacerse oír.
3). Internet debe cambiar el perfil del crítico/filólogo: la buena literatura ya no está sólo en los libros. Las editoriales filtran, para bien y para mal. Internet no. Para bien y para mal. Debería ser trabajo de la nueva filología establecer una ética de trabajo que evite mencionar siempre a los mismos. Que Luis García Montero tuviera un acierto o dos en los años 80, no le convierte en el genio que a todos nos venden desde los medios.
4). Me gusta la crítica dura, la que no da jabón. Para que nos den jabón, los escritores ya tenemos a nuestra familia y amigos. El Cultural cree que cada semana se publican 4-5 libros geniales para la humanidad. Y evidentemente, esto no es así. Un poco de dureza, sin llegar al insulto, por supuesto, pero un poco de dignidad. Pueden empezar por mí mismo, claro. 5). Los motivos por los q muchos escritores no leen sus críticas, son variopintos: unos por vanidad, otros pq no quieren aprender, otros pq ya creen q lo saben todo, otros no quieren q les influyan, otros para q la crítica no les moleste. No creo q nos importe mucho lo q piense Rosa Montero sobre sus críticas. Nos interesaría más hablar de sus obras. Con todo el derecho de cualquiera, filólogo o no, a criticarla. Y si no, que no se exponga públicamente. 6). Esto para mí es una crítica: http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/07/contracrtica-de-el-cultura-y-babelia.html En este caso sobre la mencionada Yolanda Castaño.
7). La filología pretende la objetividad. Pero no nos engañemos. Eso no existe. ¿Pq Espronceda y no Enrique Gil y Carrasco? ¿Pq Valle-Inclán y no Alejandro Sawa? ¿Pq la hagiografía contínua sobre Miguel de Cervantes, un genio de la humanidad, sí, tan genial q su obsesión siempre fue medrar en la Corte? Poner atención en unos y no en otros, es ya subjetivizar. Todos tenemos claro la subjetividad de la prensa, ¿no? Esto es extensible, con más alevosía si cabe, a críticos literarios y filólogos.
Todo puede reducirse, como decía Voltaire, creo, “existen dos tipos de obras de arte: las que me gustan y las que no”. Pero también sabemos que los americanos inventaron un ideal fuerte, duradero y peligroso: una mentira bien envasada, puede convertirse en verdad.
Agustín S.A
Interesante exposición. El link que nos dejas no lo conocía, iré mirándolo con calma porque tiene mucho que leer.
Muy acertada la cita de Voltaire y tu reflexión “una mentira bien envasada (…).
Un saludo
Estimado Agustín:
1) Agradezco vanidosamente tus propósitos de leer mi artículo. Te encontrarás una mera exposición de intenciones y una valoración de los nuevos nombres, entre los que no están todos los que he ido estudiando desde que lo realicé (léase Fátima, Lauren, Úrsula Starke…). Te argumenté cuestiones como la desconstrucción del ‘yo’ como ejemplo. Hay más cosas.
2) Por supuesto que cuando acabe de leer y estudiar esos otros nombres no tendré reparo alguno en mencionarlos. Efectivamente, después de la década de 1990, Yolanda Castaño se ha convertido en un producto mediático y, desgraciadamente para ella, político. Su obra gira casi exclusivamente en torno al erotismo y al sexo. En Dartmouth College publiqué un artículo sobre el amor, el erotismo y el sexo en la poética del 2000 en el que no la citaba, cuestión obvia: desde Ana Merino hasta las poetas hispanoamericanas más actuales se ha producido una relectura del amor, el erotismo y el sexo como tema en la poesía que no es único en el caso de la gallega. Te añado que conozco a otros/as que únicamente han publicado por su belleza física.
3) Efectivamente internet es una fuente novedosa de conocimiento. El caso de las editoriales estriba en que las dirigen gestores, administrativos, y no entendidos en letras, lo cual mercantiliza. Te recuerdo que los actores y presentadores de televisión tienen libros -¡incluso novelas!- en los anaqueles de las principales librerías. Los mejores escritores fueron rechazados inicialmente (léase Gabriel García Márquez o la autora de ‘Harry Potter’). De todas formas los vicios editoriales también se han trasladado en algunos casos a revistas literarias en la web.
4) Mienten todos los escritores que dicen que no leen las críticas que salen sobre ellos. Las leen, las tienen en cuenta, aprenden de ellas y viven vanagloriados por los elogios. Te aseguro que hasta Yolanda Castaño habrá leído la que gentilmente nos trasladabas en link y habrá clamado contra sus autores.
5) La crítica en la prensa es necesaria pero injusta. A un crítico le pueden llegar cada semana 40-50 libros, de los que escoge uno. ¿Verdaderamente ese es el mejor de los 50? Hay que creer en su trabajo, no necesariamente en su buena fe. Por otro lado, la crítica filológica universitaria es necesaria y debe seguir según los cánones que establezca el crítico: marxismo, historicismo, teoría de la literatura, etc., para recrear lo que es la Historia de la Literatura. Esto es más complejo, y como ya dije tarea de varios.
6) Discrepo de tu punto 7. Hay tesis y monografías sobre Espronceda y sobre Gil y Carrasco. Hay estudios sobre Alejandro Sawa, etc. La cuestión es la repercusión que tengan unos u otros. Es cierto que la repercusión internacional de Miguel de Cervantes es obvia, pero te aseguro que, por ejemplo, tomas el Manual de Literatura Española de Felipe B. Pedraza y Milagros Rodríguez Cáceres y aparence el corpus más completísimo de todos, con las llaves bibliográficas que te remiten a los estudios puntuales de cada autor. Otra cosa es que yo escriba mi tesis, por ejemplo, de todos los políticos que escriben novela escogiendo uno, porque el trabajo se me iría a una obra de miles de páginas.
7) Desconocía la cita de Voltaire porque mi parte de formación en Historia me la atraibuía a Goebbles. Es lo mismo.
Querido Francisco:
Una vez leído el post de la Generación del 2000, explicas claramente sus características básicas: 1) el verbalismo directo, 2) la falta de puntuación -en muchos casos- como trasgresión formal en busca de musicalidad, 3) temas más cotidianos -familia, la ciudad, lo americano e indigenista, los problemas diarios, terrorismo, drogas, sexo…- y desde nuevos puntos de vista, 4) uso del lenguaje estándar, cotidiano e indígena, 5) rebeldía ante las convenciones estéticas y sociales, 6) yuxtaposición de poemas como fórmula de ruptura del poemario clásico, 7) formación universitaria e interrelación con otras disciplinas,
incorporación personal y estética a las nuevas tecnologías, y 9) compromiso social representado en la obra individual de algunas de ellas.).
Nada nuevo bajo el sol (no es culpa tuya, más bien de las autoras). Estas características son muy viejas como para formar una generación original.
Hay estudios sobre muchos autores, claro. Pero me refería a la trascendencia mediática de Espronceda o Valle en detrimento de Gil y Carrasco o Sawa. Y esas preferencias no son caprichosas. Cervantes no era tan considerado en el siglo XIX como lo es hoy en día. La labor de de Menéndez Pidal o Pelayo, siempre les confundo, tuvo mucho que ver para su reconocimiento.
No sé si la cita es exactamente de Voltaire. Pero en cualquier caso no creo que eso sea importante. Las historias, una vez contadas, no pertenecen a nadie, sólo a quien las cuenta (tradición oral).
(El capitalismo ha sabido vender muy bien la importancia de los derechos de autor y de la propiedad privada).
Insisto en la subjetividad de toda actividad humana y en la necesidad de la filología de replantearse el libro/revista en papel como único objeto de estudio. Internet les está esperando. Otra cosa es q se atrevan. Ahí sí que hay tarea para rato.
Y es el hecho más original en la literatura desde la creación de la imprenta: la primera vez que el lector puede contestar al autor y establecer una comunicación directa (con todas las connotaciones positivas y negativas que ello conlleva).
Me quedo como Fátima con la cita de Voltaire, y en efecto, me parece util y quizá necesaria, aunque con matices, la critica linguistica, pero, ¿me podeis decir que no hay cientos de autores, perfectos en la sintaxis y en la métrica que son absolutamente ignorados por el publico que va a las librerias y compra libros de poemas?… y ¿que otros con enormes defectos y errores son seguidos por muchisima gente?… es ahí a donde quería llegar. Está claro que vosotros que os dedicais a esto, os puede parecer una opinión ¿como llamarla?… ignorante, puede ser, pero acabo como empecé, se lo que me gusta o no me gusta independientemente de lo que digan los criticos.
Francisco y Agustín S.M.
Buen debate que, aunque no intervenga, sigo con gran interés. Resalto la última anotación de Agustín respecto a internet, está claro que abre nuevos horizontes tanto en el concepto de literatura como de edición, escritores…y posible caldo de estudio de filólogos.
Triana
En tu caso no influirán, pero una crítica -al servicio del comercio- no deja de ser publicidad y como tal incide en que haya un mayor consumo de aquello que se publicita -en este caso los libros-. De no ser así, no habríamos oído hablar de muchos o mejor dicho, muchos no hubieran llegado ni a nuestras manos. Pienso.
Un abrazo
Por completo de acuerdo Fátima, cualquier obra, necesita promoción, el crítico es un eslabón más de la cadena del marketing, todo ayuda, pero sigo pensando, igual estoy equivocada, que las reseñas literarias las leen unos pocos, y quizá a corto plazo influyan en el lanzamiento de algún autor, pero a medio/largo plazo no creo que sea muy determinante.
Pues no sé muy bien qué decirte. Un libro que suscita la crítica, suele funcionar muy bien a nivel comercial, pero también es cierto que otros se dan a conocer por el boca a boca, y es la gente de a pie quienes lo promocionan ( desde luego es la excepción).
Desconozco si las reseñas literarias las leen unos pocos, no sé cual será la proporción de lectores habituales que leen las reseñas, porque lo que sí que dudo es que las lean quienes no son lectores. A ver si este punto nos lo aclaran Francisco o Agustín S.A. Yo opino que en la mayoría de los casos sí que es determinante para el lanzamiento de un autor y su permanencia en el mercado la figura del crítico, luego llega un momento que ya no…pero hasta entonces, creo que las necesita. Evidentemente es una opinión, no una certeza.
Un abrazo