“Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo”, Voltaire
El autobús y el ferrocarril
En la plaza de la estación del ferrocarril, un autobús esperaba a los viajeros que debían llegar en el tren de las 9 de la mañana. Este llego con toda puntualidad y, durante los minutos en los que el tren aguardaba a que le dieran la salida y el autobús iba recibiendo a los pasajeros y sus equipajes, ambos entablaron esta conversación:
-Querido autobús, tu haces lo que te viene en gana; puedes circular con plena libertad; vas por donde te apetece; se te antoja girar a la izquierda o a la derecha , nadie ni nada te lo impide; tu eres libre de verdad . ¡Que suerte tienes! Yo, en cambio, siempre estoy sujeto a estas vías de hierro; ¡Que desgracia la mía si intentara salirme de estos rieles que marcan inexorablemente mi camino!
-¡Cuanta razón tienes, viejo amigo ferrocarril! Yo puedo escoger mi ruta y cambiarla cuantas veces lo desee; puedo descubrir lugares nuevos, horizontes insospechados; incluso, si me apetece, me detengo en una pradera verde y descanso un ratito mientras mis ocupantes toman su almuerzo. Es cierto, pero no todo es tan bonito.
¿ Tú sabes la cantidad de peligros a los que estoy expuesto a cada instante?
Debo andar de ojo avizor en cada paso que doy; los otros vehículos me asaltan por todos lados. ¡Ay de mí, si me disgusto un segundo! ¿Y si me salgo de la carretera? ¿ Y si me arrimo demasiado a la cuneta? ¿Y si me deslumbra el automóvil de enfrente? La catástrofe puede ser monumental.
-Es verdad, no se me había ocurrido. Mi sumisión a la vía reduce mi libertad, pero aumenta mi seguridad. Puedo circular kilómetros y kilómetros con los ojos cerrados y puedo alcanzar velocidades de en sueño…siempre que no me salga de mis pulidos rieles. No soy dueño de mi dirección: mi itinerario me lo marcan los demás; y los cambios de agujas me solucionan las encrucijadas que me podrían hacer dudar.
-Si, viejo tren. Nos ocurre cono a las personas ¿sabes? A mas libertad, mas riesgos, mayores peligros, mas responsabilidad ante las decisiones. Es muy bello ser libre, pero también es muy difícil. El precio que hay que pagar por la libertad es altísimo, pero vale al pena.
El dialogo quedo interrumpido por el silbido del jefe de estación que daba la salida al expreso Madrid – Barcelona. Al mismo tiempo alguien, dentro del taxi preguntaba en voz alta:
-¿ Por donde vamos a pasar?
—Cuento popular.
Etiquetas: Cuentos
¿Qué te ha dado? ¡Menuda reivindicación de la Libertad! ¿Estás prisionera u oprimida?
FranciscoÚltimo post en el Blog de…Reflexión sobre mí y sobre mi actitud política
Ja, ja, ja Francisco. No me ha dado nada, pero no me digas que con todas las noticias con las que nos bombardean los medios de comunicación, no es para hacer una pancarta que en letras muy grandes rece: LIBERTAD.
Ya se sabe…el que calla otorga.
Un abrazo
Excelente la cita de Voltaire. No conocía este cuento popular y opino que yo, como el autobús, prefiero la libertad con sus riesgos a la seguridad enjaulada.
Un abrazo.
Maribel, yo también prefiero la libertad ; ). Sí que es buena esa cita sí, dice tanto en apenas una línea que la considero genial.
Un abrazo
Efectivamente… Estoy de acuerdo contigo
Además, si lees mis tres últimos posts te darás cuenta por qué estoy de acuerdo contigo y por qué coincidimos. Un abrazo, Francisco
FranciscoÚltimo post en el Blog de…Confusión: querer y no poder.
Hola Francisco, pues sí que los leí… (excepto el último “Confusión:querer y no poder) es imposible seguir el ritmo de tus post jajajaj no dejas ni un descanso.
Un abrazo
Fátima, con la paciencia del que calla pero no otorga, llego este lunes después de que el fin de semana viaje en tren y en autobús y llego a la conclución de que me falta mar y aire y como acostumbro caminar por razones sentimentales, es decir, si camino alargo el tiempo en que me platico sin tapujos.
Tal vez, la posibilidad de elegir y encontrar por el camino personas que coincidan con Voltaire, me hace sentir un poco más libre que ayer.
Un abrazo libérrimo.
Sergio Astorga
sergio astorgaÚltimo post en el Blog de…Haikus
La frase de Voltaire, estaba escrita en la tapa de uno de mis cuadernos de apuntes de la Escuela de Enfermería, corría el año 76, entendereís porqué…
Yo como vosotras prefiero siempre la libertad y caminar por donde quiero caminar, con curvas, con baches, con sustos, si, pero trazando yo la ruta, los inconvenientes de haber nacido rebelde, hay que asumirlos.
Muy bueno tu relato, Fátima.
Un abrazo fuerte.
Sergio, el que calla siempre otorga de alguna forma, ¿no?. Por cierto, me ha encantado eso de que caminas por motivos sentimentales.
Triana, jajajaj apuesto que tenías todas tus libretas siguen llenas de frases estupendas, ¿me equivoco?. ¡Ah! el relato no es mio, es un cuento popular.
Un abrazo compartido
Querida Fátima, un cuento bien interesante y el epígrafe: inmejorable. Un abrazo
Fátima pon tu favicon en esta entrada para que te incluya, Tu Favicon en mi blog. Un abrazo!
Carlos SolerÚltimo post en el Blog de…Tu Favicon en mi blog
Me encantó de verdad… este lugar es lindo!
EricaÚltimo post en el Blog de…Distância (Érica)
“El precio de la libertad es la soledad” Indio Solari
No estoy de acuerdo…, se puede luchar por ser libre en compañía ¿no?, de hecho hay muchas personas que buscan la libertad.
Un saludo
Estimada Fatima, si eres la de la fotografia, eres muy joven
Te felicito por tu curriculum, al cual (por casualidad, me acerco hoy)
En la decada del 70 compre a una pintora argentina, que habia creado una escuela popular en Maimara Jujuy, Republica Argentina, una obra que se trata de una aborigen desnuda con un cantaro en sus manos y la obra se llama.
MUCHACHA DE SAL, hoy buscando en geogle porque mi amiga murio, si habia
alguna informacion sobre su obra, me encontre contigo. Si por casualidad tienes curiosidad te enviaria la fotografia del cuadro. Estoy a tus ordenes
HEBE NARRONE de BOTINDARI
Hola Hebe, gracias por las felicitaciones. Agradezco tu ofrecimiento, lo cierto es que me encantaría ver esa fotografía. He borrado tu teléfono porque me imagino que no te gustaría que apareciera publicado. Ya te escribo al email.
Un saludo