Como de costumbre os dejo mi último artículo de la nueva España. (link al periódico)

Cuenta el historiador Plutarco, que durante la celebración de las fiestas que, en honor de la diosa Bona Dea, celebraba Pompeya Sila, esposa de César, a la que solo podían acudir mujeres; se coló, aprovechando la oscuridad y disfrazado, un caudillo llamado Publio Clodio Pulquer, que se había enamorado profundamente de Pompeya. Descubierto, fue detenido y, posteriormente, juzgado y perdonado por el propio César.

Aunque todo indica que César estaba convencido de que su esposa, Pompeya, era inocente y nada había tenido que ver en este asunto, la repudió y se divorció de ella, pronunciando una frase tan lapidaría como injusta: «La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo».

¿Parecerlo? ¿A quién? Porque escasa estabilidad afectiva-sentimental y por ende personal y política se le podrían augurar a César, si la honradez de su esposa dependía de la opinión de sus opositores en el Senado o de sus enemigos en los campos de batalla.

Parece que la famosa frase responde más al deseo de César por divorciarse, que a la implicación de Pompeya en ningún hecho delictivo.

Traer esta frase a la actualidad, causa, cuando menos, hilaridad, si pensamos que a César le atribuyen las amantes por decenas y más hijos fuera del matrimonio que en sus matrimonios.

En la actualidad, es frecuente que los ciudadanos y políticos desempolven la famosa frase, en solicitud de la «cabeza política» de correligionarios o adversarios políticos, antes de comprobar con argumentos sólidos los cargos imputados.

En una sociedad de la comunicación, como la actual, donde el testimonio de una sola persona se convierte, instantáneamente, en testimonio de cientos de miles de personas, podemos caer en la misma injusticia que César.

¿A qué viene entonces, que acusaciones con fundamentos relativamente sólidos, se queden en el anonimato de los medios de comunicación, y otras estén todos los días en ellos? ¿No dependerá de los ojos que miran a la mujer del César?

Un partido político debe ser extremadamente exigente con la honradez de sus dirigentes, pero cualquier decisión política respecto a sus acusados deberá estar fundamentada en un juicio del que se deriven posibles actuaciones penales, o en las consecuencias políticas que, como resultado de éste o de las investigaciones internas, se puedan alcanzar.

No debería ser como pedir peras al olmo, el hecho de pedir a la justicia rapidez y la no filtración de los secretos de sumario, para que cualquier acusado pueda defenderse si cuenta con argumentos para ello. Porque en muchos casos (Caso Lino, por ejemplo), de aplicar la frase de César, la resolución de inocencia habrá que llevarla al panteón metafórico de políticos ilustres o, lo que es peor, al panteón físico.

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4 Respuestas a “Rebatiendo al César -artículo de la Nueva España-”
  1. Querida Fátima: como siempre no puedo estar más de acuerdo contigo. Estas cosas que tú defiendes ya las he manifestado yo en público y me han censurado; decir las cosas como son, deben ser o deberían ser nunca sientan bien. En muchas ocasiones los políticos de nuestro país más que aplicar la lapidaria frase de César actúan en función del refrán bíblico de “ver la paja en ojo ajeno sin ver la viga en el propio”. Ojalá las cosas, como bien dices, transcurrieran siempre con pulcritud y secreto (de sumario incluido) y así el pelo nos brillaría con otro cromatismo. Un saludo, Francisco

    FranciscoÚltimo post en el Blog de…No juzgues, actúa, y pon sonrisa canalla

  2. Hola Francisco,

    Desgraciadamente, así es la política en nuestro país…y poca pinta tiene de cambiar. Es una triste realidad.

    Un abrazo y gracias por opinar.

  3. Fátima, despues de una larga ausencia, en los comentarios, que no en mis visitas, aquí estoy, la primavera está siendo de locos, ya falta menos para que vuelva la calma y el tiempo para estar en casa.
    Leerte como siempre, es una gozada. En este caso, brillante exposición de un tema en el que estamos completamente de acuerdo y que simpre me planteo, sea cual sea el pecado y el pecador. Los juicios paralelos, no solo de politicos, que propocian los medios es, a mi me lo parece, demencial y casi siempre injusto, amén de la constante filtración de los secretos de sumario sin que, que yo sepa, haya sanciones para quienes los filtran.

    Un abrazo muy fuerte.

  4. Hola Triana, disculpa de que no te respondiera antes. He estado realmente “a tope”. Que los “secretos de sumarios” se filtren en los medios de comunicación es increible. En fin, a ver si algún día cambia esto (falta hace…).

    Otro abrazo muy fuerte para ti : )

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