Os dejo el enlace a la reseña hecha por Joseph B Macgregor. Aquí.
Etiquetas:
Editorial Sieteleguas,
Reseña mapi la alegre locomotora de vapor
Fatima

Nací en un pueblo donde los sonoros silencios del mar fueron mi cotidiana canción de cuna. Un viejo calamar me enseñó a leer y, con su tinta, a escribir. Me enseñó muchas cosas, entre ellas, que la hache sabe mucho del silencio, que la coma sirve para ir más despacio, el paréntesis para tomarse un descanso y el punto final para las despedidas. Con el tiempo, me aficioné a jugar con las palabras y las imágenes. Descubrí que la fantasía es un instrumento para conocer la realidad y que a través de la imaginación podemos jugar a: sentirnos un pirata, un superhéroe, un caballo o un mago, incluso podemos volar como los pájaros o sumergirnos como los peces. Escribir me da la posibilidad de sentirme creadora del universo, aunque éste se limite al que contiene a los personajes… también me da la posibilidad de soñar lo que quizás nunca se hará realidad , haciendo partícipes de mis sueños a quienes comparten conmigo lo escrito.
Muy agradecido por el enlace a mi blog… Me siento muy orgulloso y feliz de conocer tanto a tus libros como a ti.
Besote
Las gracias te las doy yo a ti.
Besos
Una amplia y estupenda reseña, Fátima, para conocer un poquito más esos libros-teatro tan originales y didácticos. Te felicito. Un abrazo.
Muchas gracias, Maribel.
La verdad es que me ha gustado mucho. Una sorpresa que no me esperaba.
Un abrazo grande. Espeo que estés liada en unos cuantos proyectos
. A ver si encuentro un huequillo y te escribo.
Hola Fàtima, esta semana asistí a una sesión de cuentacuentos para mayores, pero los cuentos eran infantiles. Habia unas cincuenta personas y quedaron encantadas con la experiéncia y es que a menudo aparece el niño o la niña que llevamos dentro. Recordé lo que comentamos con motivo de la presentación de tu libro…
Besos.
M. Roser
Hola M. Roser
Entonces a repetir. Es una práctica muy saludable que debieramos mantener
. Lo extraño es que fueran cuentos para mayores pero los textos infantiles… Ya nos contarás cómo lo hicieron.
Un beso