“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.
Roy Batty (Rutger Hauer*)
*Al parecer esta frase no estaba incluida en el guión original y fue introducida por el propio actor. Dicen que se inspiró en el siguiente poema de Rimbaud:
“Y he visto alguna vez, eso que el hombre ha creído ver! He visto cosas que vosotros no creeríais.
¡Yo he visto los archipiélagos siderales! y las islas donde los cielos delirantes están abiertos al viajero. Atacar naves en llamas más allá de Orión
Yo sé de los cielos que estallan en rayos, y de las trombas. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.
¡Pero, de verdad, yo lloré demasiado! Las Albas son desoladoras. Toda luna es atroz y todo sol amargo: El acre amor me ha hinchado de torpezas embriagadoras. Todos esos momentos, se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.
¡Oh que mi quilla estalle! ¡Oh que yo me hunda en la mar! Es hora de morir.”
Creo que alguna vez ya lo he comentado en el blog que una de mis películas favoritas es el clásico de ciencia ficción “Blade Runner”. Lo es por muchos motivos: su ritmo narrativo, su ambientación, el transfondo-su complejidad temática-, los diálogos, música… a pesar del paso del tiempo, puedo verla con el mismo interés que lo hice la primera vez. Fue estrenada en 1982 y curiosamente la película transcurre en los Ángeles (EEUU) durante un mes de noviembre del 2019 (una fecha que ya no es tan lejana como entonces). Hoy me apetece subiros una escena que recoge una de las frases más miticas de esta película;el momento triunfal de Rutger Hauer (Nexus) con Harrison Ford (Deckard) donde plantea una de las mayores preocupaciones de los seres humanos.
“…Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser esclavo.
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
No sé por qué me salvo la vida… quizá en esos últimos momentos, amaba la vida más de lo que la había amado nunca. No sólo su vida; la vida de todos. Mi vida. Todo lo que él quería era las respuestas que todos buscamos: ¿de dónde vengo?, ¿adónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda? Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir”.