Fragmentos de Rayuela -J. Cortázar-
Escrito por: Fatima en Julio Cortázar, Literatura, tags: J. Cortázar, Literatura, rayuela“Hay rÃos metafÃsicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos rÃos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y del alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mÃ, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, dejame entrar, dejame ver algún dÃa como ven tus ojos”. Cap. 21.
“Allà donde esté tiene el pelo ardiendo como una torre y me quema desde lejos, me hace pedazos nada más que con su ausencia(…). Se va a arreglar perfectamente sin mà y sin Rocamadour. Una mosca azul,preciosa, volando al sol, golpeándose alguna vez contra un vidrio,zas, le sangra la nariz, una tragedia. Dos minutos después tan contenta, comprándose una figurita en una papelerÃa y corriendo a meterla en un sobre y mandársela a una de sus vagas amigas con nombres nórdicos, desparramadas en los paÃses más increÃbles. ¿Cómo le podés tener lástima a una gata, a una leona?(…). Mi única culpa es no haber sido lo bastante combustible para que a ella se le calentaran a gusto las manos y los pies. Me eligió como una zarza ardiente, y he aquà que le resultó un jarrito de agua en el pescuezo. Pobrecita, carajo” Cap.33
“Maga, el molde hueco era yo, vos temblabas, pura y libre, como una llama, como un rÃo de mercurio, como el primer canto de un pájaro cuando rompe el alba, y es dulce decÃrtelo con las palabras que te fascinaban porque no creÃas que existieran fuera de los poemas, y que tuviéramos derecho a emplearlas. Dónde estarás, dónde estaremos desde hoy, dos puntos en un universo inexplicable, cerca o lejos, dos puntos que crean una lÃnea, dos puntos que se alejan y se acercan arbitrariamente” Cap. 34.
“Querer a la Maga habÃa sido como un rito del que ya no se espera la iluminación; palabras y actos se habÃan sucedido con una inventiva monotonÃa, una danza de tarántulas sobre un piso lunado, una viscosa y prolongada manipulación de ecos(…). HabÃa pasado de la Maga a Pola en un solo acto, sin ofender a la Maga ni ofenderse, sin molestarse en acariciar la rosada oreja de Pola con el nombre excitante de la Maga. Fracasar en Pola era la repetición de innúmeros fracasos, un juego que se pierde al final pero que ha sido bello jugar, mientras que de la Maga empezaba a salirse resentido, con una conciencia de sarro y un pucho oliendo a madrugada en un rincón de la boca” Cap. 92.
J. Cortázar
Etiquetas: J. Cortázar, Literatura, rayuela



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