Historia de un cronopio
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquà se detenÃa el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.
Etiquetas:
Historia de un Cronopio,
Julio Cortázar,
Microrrelato
3 Comentarios »
Si bien es cierto que en las vacaciones hay tiempo para todo, debo reconocer que para mà nunca es suficiente el tiempo del que dispongo… Será por aquello que cuánto más tengo más lo ocupo por lo que el resultado al final es parecido -no igual-.
HacÃa tiempo que no visitaba algunos blogs, entre ellos “Ocurrió en febrero” de Maribel Soler. No he piodido evitar la tentación de traer a “Muchacha de sal” un estupendo microrrelato de Aster Navas (quien acaba de publicar un libro “Cuentos para esperar en los semáforos” que recoge 62 microrrelatos).
MI MANO DERECHA
Hace un tiempo que mis manos se llevan fatal.
La diestra se debió hartar un dÃa de tanto agravio comparativo: mientras su compañera se entregaba a la desidia, a ella se le confiaban todas las tareas.
La gota que colmó el vaso debió ser el Rolex que hace un mes coloqué a la izquierda en su muñeca. Ese mismo dÃa intenté aplaudir y ambas se cruzaron en el aire sin llegar a encontrarse. Desde entonces la derecha, despechada, no responde a ninguno de mis dictados y actúa con una independencia retadora. Delega las labores más ingratas en su contraria y me pone en un brete continuo: ayer mismo en una reunión de trabajo se dedicó a hurgar en mis narices, hoy a la mañana –cuando se lo he reprochado me ha soltado un soplamocos– ha pellizcado en el trasero a la vecina del quinto. Prescinde de los cubiertos, roba en el supermercado y hace gestos obscenos a la policÃa.
Es inútil, créame, recluirla en un bolsillo o intentar controlarla llevando el brazo en cabestrillo.
Por eso, amigo mÃo, hágale caso y deme su cartera. La muy puñetera es capaz de apretar el gatillo.
Etiquetas:
Aster Navas,
Cuentos para esperar los semáforos.,
Microrrelato
3 Comentarios »